miércoles, 23 de noviembre de 2016

Columnas y artículos

   El comentar ayer que FS habla mucho y de muchas cosas me lleva a recordar una distinción bastante importante, la que da título a esta entrada.
   Un articulista escribe de un tema en el que es experto. Por tanto, se puede estar o no de acuerdo con él, pero no se le puede negar competencia. Un columnista, por el contrario, es un todólogo. ¿Por qué se justifica entonces la existencia de un columnista? Sobre todo, por el estilo. La columna es, al fin y al cabo, un texto literario en el que el contenido puede vale tanto como la forma, o más. Los textos de Francisco Umbral en El Mundo eran un buen ejemplo, como lo siguen siendo los de Juan José Millás o Manuel Vicent en El País. Podemos citar de éste último a Rosa Montero, que ya no suele ser tan vehemente como en otros tiempos, le que solía estropearle bastante. Y no nos olvidemos de Manuel Alcántara en diversos periódicos regionales.
  ¿Se puede decir lo mismo de otros columnistas? Por desgracia no, En muchos casos nos cuentan lo que nos puede contar cualquiera y como nos lo cuenta cualquiera, con lo que la función originaria de la columna se pierde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario