miércoles, 29 de junio de 2016

Unos botones de muestra

El PP ha sido el partido más votado, con un 33% de los votos emitidos. Ahora, el 33% de 350 escaños son 115,5, pero tiene 137.
El PSOE ha obtenido un 22,67 de los votos, lo que debería traducirse en 79 escaños, pero tiene 85. Por su parte, Unidos Podemos debía haber obtenido 78 escaños pero tiene 71. Empezamos a ver cómo pequeñas diferencias en votos implican grandes diferencias en escaños.
Y Ciudadanos, con el 11,1 de los votos, tiene 32 escaños en lugar de los 39 correspondientes.

Como se ve, hay desfases notables, y lo serían más si calculáramos los porcentajes reales, es decir, considerando la abstención. Porque las cifras arriba citadas no son porcentajes del censo electoral completo, pero se actúa como si lo fueran. Si restásemos la abstención y operásemos en consecuencia, nos saldrían resultados muy distintos.

martes, 28 de junio de 2016

¿Se repetirá la historia?

¿Juega el tiempo a favor de Rajoy? ¿Cuenta éste con recuperar la mayoría absoluta o al menos rozarla si, tras otro medio año de tira y afloja hay que tripitir las elecciones? Quien resiste vence pero hay desgastes excesivos. Desde luego, si Rajoy gobierna en solitario tendrá que pactar en muchas cosas y no sé si eso es lo que prefiere.
  Se me puede acusar de pesimismo excesivo, pero creo que Sánchez, Rivera e Iglesias deben ponerse ya las pilas y dejar claros sus planes.

lunes, 27 de junio de 2016

¿Y ahora qué?

Como es habitual, pasadas las elecciones han ganado todos menos la sociedad. Vamos a ver.
Por un lado, Rajoy puede darse por satisfecho. Ha recuperado unos cuantos escaños -y con ellos su posición en el partido-, ha desgastado a varios de sus rivales y prepara una nueva legislatura. Pero, ay, no tiene mayoría absoluta y de un modo u otro tendrá que pactar. Y una vez más, se demuestra la relación directa entre abstención y ascenso del PP.
 Por otro lado Iglesias ha recibido una cura de humildad. Seguro que ya no vuelve a las actitudes prepotentes de estos últimos meses.
 Sánchez no sabemos qué hará y Rivera seguramente permanecerá tranquilo, a la espera de que se necesite su apoyo

 En cualquier caso, el bipartidismo, aunque bastante tocado, sigue siendo un hueso duro de roer. Otro día hablaremos de la necesidad de un sistema electoral realmente democrático.

miércoles, 8 de junio de 2016

Memorias de un estudiante (I)

Me propongo empezar una serie de textos sobre mis tiempos de estudiante, de los que tantos buenos y malos recuerdos guardo. Quiero analizar unos y otros, y ver por qué son buenos y malos, lo cual dependerá, naturalmente, de su volumen.
Así, de mi estancia en el parvulario tengo básicamente dos recuerdos. Tuve una maestra que debía conocer tan bien el cielo como el infierno a juzgar por cómo los describía. Un día nos contó cómo luchaban los ángeles con sus espadas de fuego hasta que de repente se abrió un agujero en el cielo y los rebeldes cayeron al infierno. Y teníamos cuatro o cinco años.
Otro día nos enseñaron el Cara al Sol. Desde luego que con los mencionados cuatro o cinco años no teníamos ni idea de si era impasible el ademán o imposible el alemán, ni si había que decir Volverán banderas victoriosas o Volverán oscuras golondrinas. En fin.
Seguro que en esos cuatro años hubo mucho más, pero ésos son mis principales recuerdos. Aún faltaban unos años para la muerte de Franco.

martes, 7 de junio de 2016

Desesperación

A veces pienso que estamos peor que hace cuarenta años. Sí, los derechos y libertades de que disfrutamos son muy superiores a los de entonces, pero así como entonces había consciencia de que muchas cosas estaban mal y había que cambiarlas o mejorarlas, hoy el inmovilismo es preocupante.
Hace cuarenta años las Cortes franquistas podían haber bloqueado muchas iniciativas, podían haber sido una rémora pero no, comprendieron que su tiempo había pasado y votaron su propia disolución. Nuestro actual Parlamento carece de ese sentido de estado y prefiere seguir siendo una rémora.