miércoles, 6 de mayo de 2015

In memoriam O.W.


 Hoy es el centenario del nacimiento de Orson Welles, Tauro aunque su nombre provenga del francés Ourson, "osezno"; en fin, de animales robustos se trata. Ciudadano Kane, La dama de Shanghai, Sed de mal, Campanadas a medianoche, Moby Dick, El tercer hombre...

           Se cuenta que una vez empezó una conferencia diciendo: Buenas noches, soy Orson Welles, actor, director, escritor, locutor, guionista y, por supuesto, conferenciante. Y me pregunto: ¿por qué yo soy tantos y ustedes son tan pocos?


     No deja de sorprenderme que tanto en Austerlitz como en Waterloo tuviera papeles secundarios, pues el personaje de Napoleón le habría venido como anillo al dedo. Menos mal que en La isla del tesoro encarnó un John Silver realmente memorable.

domingo, 3 de mayo de 2015

¿A quién no voy a votar?

  Esta pregunta ya es más fácil de responder. Evidentemente no voy a votar a ningún partido clerical, monárquico ni identitario.
  Hay políticos que unas veces dicen En tiempos de crisis es mejor no arriesgarse y otras Si las cosas van bien, para qué cambiar. Cuanto antes se les quite de en medio mejor.
  No pienso votar a nadie que se llame liberal y lo sea sólo en lo económico. Un político fallecido hace unos años decía ser conservador en la ética y liberal en la economía. No hay peor combinación posible.
La derecha española tuvo unos años de llamarse centro pero sin dejar de hacer por ello política pura y dura de derechas. La izquierda se sigue llamando izquierda pero, ¿qué política de izquierdas lleva a cabo?
 En fin, me parece que esta entrada va a acabar como la de ayer: no sé a quién voy a votar, y si para las generales aún queda tiempo, las autonómicas están a la vuelta de la esquina.

sábado, 2 de mayo de 2015

¿A quién voy a votar?

   No es nada fácil. Lo primero, a un partido consciente de que la democracia es esencialmente laica, y ello implica impulsar ante todo la enseñanza pública, y no subvencionar a la privada si no cumple una serie de condiciones.

  Tarde o temprano, algún partido se ha de decidir a cambiar el sistema electoral vigente. Esto supone, fundamentalmente, dos medidas:

 A) Suprimir la ley d'Hondt y, en su lugar, dividir el censo electoral entre el número de escaños para
      establecer así un número de votos que todos los partidos tendrían que obtener para recibir un escaño.

 B) Establecer la circunscripción única, es decir, sumar los votos que un partido obtenga en todo el país
      en las elecciones generales y en toda la comunidad en las autonómicas.

 Mientras no se tomen estas medidas, no será cierto eso de que el derecho al voto nos iguala a todos.

 Algún partido tendrá que empezar a tomar en serio ciertas reivindicaciones ecologistas como reforestar con especies autóctonas de hoja ancha, más tren y menos AVE, un plan de gestión del agua que tenga en cuenta las necesidades reales de cada región...

 Por cierto, habrá que empezar a invertir el modelo de desarrollo vigente en los dos últimos siglos que ha despoblado buena parte del interior de España hipertrofiando la periferia.

 No sé si seguir, pues estoy diciendo mucho y no sé si hay algún partido así. Soñar es gratis.