viernes, 27 de diciembre de 2013

Me caen mal

A) Los ácratas de derechas.

    "Yo siempre he estado contra el poder." Pero, curiosamente, siempre están contra el poder democráticamente elegido; contra el clero, la banca o el ejército nunca están.

B) Los puritanos de izquierdas.

     Me remito a lo dicho en el artículo de ayer.

C) Los pseudonaturalistas.

      "La democracia es antinatural." "La homosexualidad es antinatural." "La igualdad de derechos entre hombres y mujeres es antinatural." "La nación es natural y el estado es artificial." Curiosamente, viven en casas, andan vestidos, cocinan sus alimentos y, cuando están enfermos, se medican.

D) Los conversos.

     Antifranquistas acérrimos desde que murió Franco y anticomunistas acérrimos desde que cayó el muro, parecen tener un sensor -de origen reptiliano, sin duda- que les permite detectar siempre el sol que más calienta.
 Pasan de un extremo al otro, critican sus antiguas ideas con la misma vehemencia y visceralidad con que antes las defendían, y encima pretenden que los demás compartamos su resentimiento. En el País Vasco y Navarra son especialmente rechazables los que van de héroes y presumen de estar amenazados pero cuando ETA mataba cien personas al año, qué casualidad, eran nacionalistas. O los que se llenan la boca condenando el terrorismo de estado pero bien que aplaudieron el GAL en su momento.

E) Los que quieren ser libres sin ser responsables.

    "El que no hace una huelga perjudica al que sí." "Los estudiantes que no quieran aprender la religión católica deberán cursar una materia alternativa." En fin.

Y otros, a los que iré dedicando otras entradas.

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